Testimonio de Filipa, Portugal – AG2010

III ASAMBLEA INTERNACIONAL
El reto fue lanzado en 2009, por el Consejo Internacional, con un poco de miedo, pero a la vez con confianza de que todo iba a salir bien, el Consejo Nacional de JMV Portugal aceptó el desafío de acoger la III Asamblea Internacional de JMV y el I Encuentro de los Consejos Nacionales Africanos.
Durante el año de preparación se fue haciendo, con la ayuda de los Padres de la Congregación de la Misión, de las Hijas de la Caridad y de los jóvenes de esta Asociación, de JMV.
Para los dos encuentros era necesario que varios jóvenes de Portugal ayudasen en las distintas tareas, desde servir las mesas, animar los momentos más parados, ayudar al moderador, hacer el servicio de secretaria, etc. Los jóvenes de JMV fueron interpelados para que se unieren en dos equipos diferentes, uno para cada encuentro y los que aceptaran la propuesta formarían el equipo de los voluntarios de Portugal.
El I Encuentro de los Consejos Nacionales Africanos se inició el día 28 de julio y tuvo la ayuda de Marisa Rodrigues, Filipa Meneses, Ricardo Ferreira, Sérgio Caseiro, Francisco Vilhena y Padre Álvaro Cunha. Era un encuentro más pequeño, con unos 40 participantes, que ayudó a los voluntarios a que conociesen y se ambientasen la Casa de Turcifal, que es muy grande y con inmensos rincones. El servicio de cada uno fue desarrollado con inmensa alegría y buena voluntad de servir al prójimo en las tareas más simples.
Cuando este encuentro terminó, se inició la Asamblea, donde actuó el segundo equipo de voluntarios: Filipa Meneses, Francisco Vilhena y el Padre Álvaro Cunha, se unieron Susana Barreira, Ana Fonseca, Mariana Pereira, Anita, Rita Bemposta, Francisco Pires, Fábio Mendes João Ferreira y Padre Bruno Cunha. Así, cuando llegaron hicieron una especie de reconocimiento de la casa con la ayuda de los voluntarios anteriores, así se inició la acogida en Turcifal, pues la acogida en Lisboa había quedado encargada a estos jóvenes que animaron y divirtieron a los participantes de la Asamblea, tras largas horas de viaje, para algunos.
Una vez en Turcifal, los participantes fueron conducidos a sus habitaciones, después participaron de la cena y finalmente en la apertura oficial de la Asamblea. Este fue el inicio de la Asamblea y también el inicio del servicio de los voluntarios. Durante los días siguientes, estos jóvenes estuvieron siempre activos y a disposición de lo que les fuese solicitado. Crearon una coreografía para el himno oficial de la Asamblea, que rápidamente contagió a todos los participantes, enseñaron algunas dinámicas y canciones que hicieron las secciones de la AG más amenas. Los días de la Asamblea fueron días muy intensos y vividos al 100% por cada uno de los voluntarios, pues la entrega en el servicio de las mesas, en la secretaria, en el auditorio, en las ventas, en la exposición y en la liturgia fue verdadera y hecha con la alegría típica de los jóvenes de JMV. Fue, sin dudas, una experiencia muy gratificante y positiva para los jóvenes de Portugal que tuvieron la oportunidad de participar en un evento internacional como éste.
Filipa Meneses
(Secretaria Nacional de JMV)

Pregunta al Padre Pavol