Mensaje de Cuaresma 2012
Queridos amigos:
Tenemos la ocasión de reflexionar juntos sobre el tema de la Cuaresma.
En efecto, es un tiempo favorable para renovar con la ayuda de la Palabra de Dios y los sacramentos, nuestro itinerario de fe. Es un proceso continuo de conversión, un curso espiritual iluminado por la celebración de la Vigilia Pascual, donde el Bautismo cobra gran importancia.
El mensaje de Cuaresma del Santo Padre Benedicto XVI nos describe un itinerario de Cuaresma centrado en el encuentro con Cristo:
“Estad atentos los unos a los otros para estimularnos en la caridad y en las buenas obras” Hechos 10, 24 (Cf Mensaje del Papa para la Cuaresma)
En su mensaje, el Papa ha puesto el acento en tres aspectos de la vida cristiana; LA ATENCIÓN AL OTRO, LA RECIPROCIDAD Y LA SANTIDAD PERSONAL.
¿Somos capaces personalmente de aportar signos visibles y eficaces a la realidad de todos los días, a la realidad de todos?
El Santo Padre nos hace esta invitación para vivir una Cuaresma “concreta”, que se define en la carta a los Hebreos, por medio una vida concreta con las tres virtudes teologales. Se incluye la aproximación del Señor “con un corazón sincero y en la plenitud de la FE” (v 22), de guardar indefectiblemente la “confesión de la Esperanza” (v23) prestando constantemente la atención a ejercer con nuestros hermanos “la caridad y las obras buenas” (v 24).
La práctica de estas tres virtudes no se quiere expresar solo por fuera, pero ante todo por dentro, y eso se puede vivir en la participación de diferentes liturgias y en la oración comunitaria, la aceptación del otro, la aceptación de la corrección fraterna.
Nos sentimos conscientes por esta misión de llevar a la Iglesia al mundo. No tengamos miedo involucrarnos con más celo.
Con este mensaje del Santo Padre, nos salimos durante cuarenta días, nos dejamos llevar al desierto, nos dejamos instruir por el Señor en la prueba como en la experiencia del amor paternal de DIOS.
Esta es también la ocasión para nosotros durante esta preparación a seguir a Jesús en el misterio de su Pasión, insistir sobre el sentido de tres elementos importantes y necesarios: LA ORACION, LA PENITENCIA Y EL COMPARTIR.
¡Qué realizamos claramente que, dando más tiempo a la oración, ponemos a Dios en el centro de nuestras vidas!
Con esta penitencia que comienza el miércoles de ceniza, que esta búsqueda de conversión progresiva nos ayude a revivir el Fuego del amor de Dios en nuestros corazones.
Y que durante esta penitencia que se simboliza nuestras privaciones, los ayunos…, que seamos guiados a tener más hambre de DIOS.
Y que nuestro compartir no sea solamente de lo que tenemos, sino principalmente de lo que somos.
Con este estilo de Vida de los Vicencianos, marcado por las virtudes vicencianas: el Celo apostólico, la Mortificación, el Don de sí, la Sencillez, la Humildad, la Dulzura, la Caridad…dejémonos guiar y ayudar a encontrarnos y reencontrarnos como hijos del Padre, y acompañar a Cristo hasta el don total de sí mismo, el tiempo de una preparación en la experiencia fundamental de la muerte y de la resurrección que nosotros vamos a vivir con Cristo en el misterio de la Pascua.
¡Deseamos a todos que vivan un feliz y santo tiempo de cuaresma!

Pregunta al Padre Pavol