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Iniciación a la Doctrina Social

10 Principios de la DSI

Ficha 1 Fundamentos de la DSI

Ficha 2 Raíces de la DSI

Ficha 3 La Persona Humana como Fundamento

Ficha 4 Los derechos de la Persona Humana

Ficha 5 La Persona y la Sociedad

Ficha 6 La actividad del Hombre y la construcción de la vida social

Enlace a Documentos de la DSI

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Ficha 1

 FUNDAMENTO DE LA DSI: LA FE CRISTIANA

1.  ¿Qué es la "fe cristiana"?  

      La fe cristiana es adhesión al Dios vivo: Según la doctrina conciliar, la fe cristiana es la respuesta consciente y libre del hombre a la auto-revelación de Dios, que llegó a su plenitud en Jesucristo (Cf. Constitución “Dei Verbum”, Nº 1). La fe es obra de la gracia que actúa en la inteligencia y en la voluntad del hombre, y, a la vez, es un acto consciente y libre del sujeto humano. 

      La fe, don de Dios al hombre, es también una virtud teologal y simultáneamente una disposición estable del espíritu, es decir, un hábito o actitud interior duradera. Por esto exige que el hombre creyente la cultive siempre, cooperando activa y conscientemente con la gracia que Dios le ofrece.

2.    La fe cristiana como acontecimiento.

  • Ser creyente cristiano es vivir el acontecimiento de Jesús: él es la opción fundamental desde la cual el creyente vive todas las demás opciones.

  • Por la encarnación, Dios asume nuestra condición humana, en todo igual, excepto en el pecado. Vivir la encarnación es saber que Dios ha entrado en la historia concreta de cada hombre y le ha dado una dimensión nueva.

  • El  creyente que vive esto aprende a:

Analizar la realidad del hombre concreto. Descubre la tensión: pecado - gracia, mentira - verdad, odio - amor, muerte - vida, esclavitud - libertad, frustración - esperanza.
Asumir la realidad, como Jesús, metiéndose de lleno en la historia de los pobres.
Compartir los sufrimientos, los límites y el pecado que oprime.
Transformar la realidad de pecado y de injusticia. Encarnarse para realizar un proceso de fraternidad y solidaridad según el proyecto de Jesús.

3.    La fe cristiana como celebración.

      El acontecimiento de Jesús se vive celebrándolo como anuncio y como una realización aquí y ahora entre los hombres.

      Vivir la Pascua de Jesús: su vida, su muerte y su resurrección, es sumergir toda nuestra vida en la celebración cristiana de los sacramentos.

•      Así, la Eucaristía no termina en el rito-culto sino en la historia: “No se puede recibir el Cuerpo de Cristo y sentirse alejado de los que tienen hambre y sed, son explotados o extranjeros, están encarcelados o se encuentran enfermos...”  (Juan Pablo II). 

4.    La fe cristiana como proyecto liberador.

      Quien ha optado por vivir el acontecimiento de Jesús y celebrarlo en su historia personal y social, ha optado seriamente por vivir todas las realidades desde las exigencias del amor y la libertad.

     Amor eficaz y libertad que fortalece contra las tentaciones del tener, poder y gozar (Lc 4, 1-14).

    Actitudes fundamentales para vivir este proyecto:

Preocupación preferencial por los pobres. (Lc 4,18).
Deseo de la verdad y el bien: la falsedad es contraria a la verdad del Reino de Dios.
Denuncia de las injusticias y promoción de la justicia.
El amor a todos los hombres. Jesús por amor se acercó a los pobres, por amor defendió la igualdad y la justicia.

5.    La fe cristiana como opción comunitaria.

      Nuestra fe es apostólica: es la fe de los Doce, testigos de la resurrección de Cristo, confirmados por la acción del Espíritu Santo.

      Nuestra fe viene de la Palabra que nos transmite la comunidad y nos inserta en la celebración del acontecimiento de Cristo.

      La Iglesia es Pueblo de Dios que vive, bajo la acción del Espíritu Santo, las palabras y los gestos de Jesús, que no vino a ser servido sino a servir.

 El cristiano, al proclamar su fe, se compromete a convertir las situaciones de injusticia en experiencias históricas de igualdad, solidaridad, justicia y verdad.

6.    ¿Qué entendemos por Doctrina Social de la Iglesia (DSI)?

                                                             NO ES...

• Una doctrina política ni una doctrina económica: la Iglesia desempeña un rol de testimonio; le urge el anuncio del reino de Dios.

• Un sucedáneo del capitalismo: la Iglesia condena el capitalismo y el socialismo, responsables de graves injusticias sociales.


• Una tercera vía entre capitalismo y socialismo: es teología, que clarifica las consecuencias éticas de los proyectos económicos y políticos, para que sean dignos del hombre.

 ES...

• En sentido amplio: la dimensión social de la fe cristiana que brota del evangelio de Jesús, traducidas en compromisos por la vida, la justicia, la solidaridad, etc., que ilumina y transforma la sociedad según el designio del reino de Dios.

• En sentido estricto: el rico patrimonio de enseñanza que la Iglesia ha adquirido progresivamente en los tiempos contemporáneos (ss. XIX y XX), como respuesta a los desafíos de la realidad humana y social, tomando como fundamento la dignidad de la persona humana, a la luz de la Palabra de Dios y la Tradición de la Iglesia.

7.    Niveles de vinculación:

 

Nivel doctrinal    

 Principios permanentes

Nivel ético-moral 

Criterios de juicio

Nivel sociopolítico 

Orientaciones para la acción

Los niveles de vinculación reflejan la gradualidad en las exigencias derivadas de la fe cristiana.

•      Principios permanentes: tienen carácter doctrinal y son el fundamento de los otros niveles.

•      Criterios de juicio: son de orden ético-moral, llevan a una valoración de las actitudes humanas a lo largo de la historia.

•      Orientaciones para la acción: Se enmarcan en las diversas culturas y circunstancias históricas de los pueblos. Tienen por horizonte el ideal del reino de Dios, señalan lo que debe ser y lo que se puede ser.

8.     ¿Cómo se elabora la DSI?

Todos lo documentos de la DSI, sobre todo Matar et magistra (1961) y Gaudium et spes (1965), proponen el método: VER-JUZGAR-ACTUAR, como modelo de discernimiento cristiano ante la realidad.

VER:

       Es percibir con la sensibilidad: emocionarse y preocuparse con la realidad.

       Es percibir con la inteligencia, informarse y comprender los problemas, las situaciones injustas, sus causas, efectos,...

       Es analizar en equipo, organizadamente, con la ayuda de las ciencias humanas y sociales, desde distintos puntos de vista una misma realidad social.

JUZGAR:

       Es interpretar la realidad y discernir qué es y qué no es proyecto de Dios sobre el hombre y el mundo.

       Es iluminar y valorar qué es pecado-injusticia, qué es opresión-dominación y qué es liberación.

       En este paso el cristiano actúa de manera específica y original a través de los principios de reflexión, los valores permanentes y los criterios de juicio de la DSI.

ACTUAR:

      Es dar vida a elecciones y decisiones coherentes con los valores del Reino de Dios (Dimensión práctica de la DSI).

      Es comprometerse en acciones concretas para influir en la transformación de la sociedad, en la dirección elegida: la justicia social, la verdad, la libertad, la paz...

 ACTIVIDAD

Leer y comentar, cómo se realiza cada uno de los pasos del discernimiento cristiano (VER-JUZGAR-ACTUAR) a partir de algunos textos de la Encíclica “Centesimus annus” de Juan Pablo II:  

VER: CA 4 y 22 ;      

JUZGAR: CA 46, 54b y 55c;     

ACTUAR: CA 57 y 61

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